Breve reseña

Dibujante e Ilustrador, alumno del Maestro Alberto Breccia, frecuenté su taller de historieta a finales de los ochenta en su casa de Haedo. Durante este período junto a otros alumnos del Maestro formamos la Cooperativa Cóndor, donde editamos el Nº "O" de "La Quema" y posteriormente la edición de la revista "La Parda" en 1988.
Participé de varios concursos obteniendo los primeros premios.
En el año 1988 viajo a Europa donde resido por cinco años, realizando varias muestras de mis trabajos en distintas ciudades de Italia y trabajando para varias editoriales pero principalmente para el Editor Marino Solfanelli de Chieti, Italia, realizando ilustraciones para libros, diarios y publicando en la prestigiosa revista de ciencia-ficción "Dimensione Cosmica". También colaboro en la revista de fumetti "Fantásia" siempre de Marino Solfanelli Editore.
Participo ininterrumpidamente en cinco Convenciones Nacionales de Ciencia - Ficción y Fantasía en Italia y en la República de San Marino, ITALCON y FANCON respectivamente, donde expongo Junto a Artistas como Oscar Chichoni, Milo Manara, Guido Crepax, Tanino Liberatore, Karel Thole, Michelangelo Miani, Marco Patrito y otros.
En 1993 por razones personales decido regresar a la Argentina y luego de un tiempo fundamos junto a Alejandro Blasi y Javier Fallico, el grupo "Los Primordiales del Oeste Medio" una mezcla extraña en alusión a los personajes de H. P. Lovecraft; (
Los Mitos de Cthulhu) y Tolkien. Decidimos editar una revista incursionando en los géneros de Ciencia –Ficción, Fantasía y Horror, al tiempo aparece el Nº 1 de "NOSTROMO Comics", al grupo se suman varios dibujantes y guionistas.
La revista participa en "Buenos Aires no duerme" , (2). En 1998 NOSTROMO Cómics pasa a formar parte de la Asociación de Historietistas Independientes (AHI). Ese mismo año se realiza la 2da. Edición de "FANTABAIRES" e integramos junto al resto de las revistas "underground" el stand del AHI.
En el año 1999 ingreso a la UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRES DE FEBRERO (UNTREF) . Fui Becario Investigador de esta Universidad como ayudante de la Lic. Mabel Hechevarría Martinez. Obtuve el título de Lic. en Gestión del Arte y la Cultura.

Más de 20 años en imágenes

3 de junio de 2011

Hadas

Según Wikipedia, un hada (del latín fatum: hado, destino) es una criatura fantástica y etérea, personificada generalmente en forma de mujer hermosa, que según la tradición son protectoras de la naturaleza, producto de la imaginación, la tradición o las creencias y perteneciente a ese fabuloso mundo de los elfos, gnomos, duendes, sirenas y gigantes que da color a las leyendas y mitologías de todos los pueblos antiguos. Se puede provocar el contacto con ellas desarrollando la visión etérea según las leyendas. La mayoría de ellas se representan con alas.

En la mitología griega, las Dríades (en griego antiguo Δρυάδες druádes, de δρῦς drũs, ‘roble’) son las ninfas de los robles en particular y de los árboles en general.
Surgieron de un árbol llamado «Árbol de las Hespérides». Algunas de ellas iban al Jardín de las Hespérides para proteger las manzanas de oro que en él había. Las dríades no son inmortales, pero pueden vivir mucho tiempo. Entre las más conocidas se encuentra notablemente Eurídice, la mujer de Orfeo y Dafne que fue perseguida por Apolo y los dioses la convirtieron en árbol de laurel.
La tradición tardía distingue entre Dríades y Hamadríades, considerándose las segundas asociadas específicamente a un árbol, mientras las primeras erraban libremente por los bosques.



En los bosques disimuladas entre las flores, debajo de un trebol de cuatro hojas, detras de un arbol, las hadas vigilan nuestra permanencia en la naturaleza, nos observan...
Entre los helechos, debajo de los hongos o detras de una pequeña roca, nos escuchan...
Tal vez si caminas lentamente... o te detienes en medio del bosque, casi puedas sentir su presencia, o mejor aún, tal vez puedas ver alguna, aunque es muy dificil. Yo las he visto...

 Tambien las he sentido sin dudas, me miraban desde muy cerca, la mayoría de las veces he encontrado sus rastros, pequeñas huellas confusas que se perdían entre arbustos, alguna corona hecha de flores secas al costado de un sendero, restos de alas, o parte de sus vestidos enganchados en las espinas de las ramas de frutos dulces del bosque.
Otras veces he olido sus perfumes de tierra mojada o flores silvestres, y sus aromas se impregnaron en mi para siempre, imposibles de olvidar.
Algunas veces dormido, las he soñado, me han besado y dejado su sabor... abrí los ojos y desperté enamorado.

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